En aproximadamente dos semanas obtienes una primera lectura del espacio y material suficiente para decidir, con criterio, cuál es el siguiente paso.
El proceso
De una idea a una primera lectura del espacio
Conversación inicial
Entendemos qué quieres explorar: el tipo de espacio, lo que te preocupa y qué esperas obtener al terminar la asesoría.
Visita al sitio
Conocemos el lugar en persona. Las condiciones reales del espacio —orientación, dimensiones, entorno— son lo que da sentido a cualquier propuesta posterior.
Toma preliminar de medidas
Levantamos las medidas conceptuales necesarias para trabajar con proporciones reales y no con supuestos.
Planta esquemática preliminar
Una primera distribución del espacio que ordena las decisiones principales y permite ver si la idea funciona.
Imágenes conceptuales
De tres a cinco imágenes que traducen la propuesta a algo visible, para que puedas evaluarla y decidir cómo continuar.
Nuestro criterio
Escuchar antes de diseñar
Cada proyecto comienza entendiendo a las personas, sus necesidades y la forma en que imaginan usar el espacio.
- Necesidades reales
- Forma de habitar el espacio
- Prioridades del cliente
Responder al contexto
El sitio, la orientación y las condiciones reales del proyecto definen una respuesta con sentido y coherencia.
- Condiciones del sitio
- Orientación y entorno
- Restricciones del proyecto
Diseñar con carácter
Buscamos que cada proyecto tenga identidad propia, sin repetir soluciones genéricas.
- Identidad propia
- Sin soluciones genéricas
- Decisiones con intención
¿Quieres explorar tu idea?
La asesoría conceptual está pensada para quien tiene una idea todavía sin forma y quiere entender su viabilidad antes de comprometerse con un proyecto completo.